Tarde o temprano en la vida útil de todo edificio llega el momento de su rehabilitación. Elementos como la fachada pueden verse afectados por el tiempo y requieren de un mantenimiento y puesta a punto periódicas, una reforma estructural importante que implica a todos los propietarios de la comunidad y a las autoridades locales, ya que se trata de un elemento común. De la misma manera son necesarios una serie de permisos para rehabilitar una fachada, información que te conviene conocer si estás pensando en emprender la reforma de un inmueble o vas a verte afectado porque tu comunidad ha decidido emprenderla.

Pero nadie se plantea la reforma de esta parte tan concreta de su vivienda así como así. Tal vez unos pocos acaudalados se decidan a hacerlo por motivos estéticos, pero lo cierto es que la gran mayoría de nosotros nos vemos obligados a acometer este tipo de reformas por deficiencias estructurales o bien por ahorro energético ya que la mitad de los edificios de nuestro país están construidos sin la adecuada protección térmica.

Permisos necesarios para rehabilitar una fachada

Lo primero que necesitas para rehabilitar una fachada es presentar un proyecto de ejecución al ayuntamiento. Al tratarse de una obra mayor, el proyecto debe estar firmado por un arquitecto, aunque la supervisión del mismo puede estar a cargo de un arquitecto técnico. Es necesario que el proyecto incluya un estudio de la seguridad y la viabilidad; la prevención de riesgos es un punto importante de este tipo de obras que no deberemos descuidar.

Después tendríamos que rellenar los impresos de solicitud de obra, aportando una memoria explicativa de lo que vamos a hacer junto con un presupuesto que firmará la empresa que lo va a llevar a cabo. Encontrar la empresa de reformas que mejor se adapta a ti no es fácil, pero por suerte en 32LADRILLOS te ofrecemos las herramientas para que busques, compares y encuentres la adecuada.

Poniéndote al día con hacienda

Una vez que hemos presentado todo esto y hemos encontrado la empresa de reformas que nos conviene solo nos quedaría pagar los diferentes impuestos y permisos para rehabilitar una fachada: Por una parte tendríamos la Tasa por Prestación de Servicios Urbanísticos, a la cual hay que sumar el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras que supone el 4% del presupuesto de nuestra reforma. Por último, en el caso de que necesitemos ocupar la vía pública con contenedores, andamios, etc, también deberemos abonar una tasa que dependerá de la categoría de la vía. Ya solo nos quedaría esperar a ver progresar el proyecto con la confianza que da saber que estás asesorado por los mejores profesionales ¡Manos a la obra!

Cerrar Menú