El alquiler ha sido siempre una opción 10 para los itinerantes o personas con recursos limitados. Pagas el precio estipulado y simplemente vives, disfrutas… Pero cuando la cuota empieza a ser excesiva o la casa que has alquilado no cubre tus necesidades, es cuando vuelven a asaltarnos las dudas, y pensamos: ¿No sería mejor comprar?

Para todos los indecisos que un día se tirarían a la piscina y al siguiente ni se moverían del sofá, hemos preparado un post con 10 señales fiables que te pueden hacer pensar que estás listo para comprar. No son exclusivas ni excluyentes, pero si un signo de que quizás deberías dar el paso.

1. No tienes deudas

Igual llegas a final de mes sin apuros y con un buen saldo, pero párate a pensar ¿Cuántas deudas llevas arrastrando? El momento ideal para hacer la inversión de comprar una casa, es justo ese en el que no debes nada a nadie. Ni otras hipotecas, ni tarjetas o créditos rápidos. Más aún si tu suelo no es para tirar cohetes… Termina de liquidar esos pequeños créditos, y entonces sí, empieza a pensar en comprar. 

Para todos los indecisos que un día se tirarían a la piscina y al siguiente ni se moverían del sofá, hemos preparado un post con 10 señales fiables que te pueden hacer pensar que estás listo para comprar. No son exclusivas ni excluyentes, pero si un signo de que quizás deberías dar el paso.

2. Tienes tu colchoncito de emergencias apartado

Primero te lo dijo tu madre, y después lo has leído en los best-sellers de economía, siempre debemos de tener un fondo para emergencias preparado. No es cuestión de mala suerte, solo de ser precavidos por si las cosas un día se tuercen y necesitas disponer de un dinero extra ahorrado. Imagina que tienes un siniestro con el coche y resultas ser responsable, o que se estropea algo importante en tu comunidad y pasan una derrama importante… Con apartar un 10% de tus ingresos mensuales durante 6 meses, tendrías tu fondo de emergencia preparado. ¿Y cómo hago para no tocarlo? Fácil, programa una transferencia automática y mensual a una cuenta separada, de la que puedas disponer de forma inmediata, si llegara un imprevisto. 

3. Y capacidad para afrontar los primeros gastos

Antes incluso de poner los pies en tu primera casa ya te está costando dinero. Piensa que tendrás que pagar unos gastos de notaría, registro, e impuestos varios que corren de tu cargo. Las nuevas hipotecas vuelven a ser muy flexibles y en algunos casos hasta financian el 100% del importe de la vivienda, más los gastos de compraventa. El mejor consejo que te podemos dar, es que no te conformes con la oferta de un solo banco. Busca y compara hasta obtener el mejor crédito. Y mucho ojo con esas tarjetas, seguros o servicios varios que te endosan con tu nueva hipoteca… Vas a casarte con ese banco muchos años, ¡Hagamos desde el principio que sea un buen matrimonio!

4. La casa en la que vives ahora no cubre tus necesidades

Claro que el tema económico es importante, pero más aún las necesidades de las personas. Es cierto que vivir en un pequeño apartamento alquilado puede ser un problema cuando la familia se amplía. Por no hablar de esas reformas urgentes que la casa necesita, y que el casero se niega tajante a asumir. Por eso, una de las máximas que te debe hacer mover cielo y tierra para comprar, es valorar si verdaderamente dando este paso tus necesidades se verían satisfechas.

5. En la zona que buscas comprar sale mejor que alquilar

Depende mucho de la zona en la que te mueves y si te tienes o no que desplazar para ir al trabajo. Algunos prefieren vivir en el centro de las grandes ciudades para ir en bici al trabajo y no dejarse el sueldo en gasolina o transporte público, ni soportar indecentes madrugones. Otros en cambio soportan estos inconvenientes con tal de dormir en su “propia casa”, aunque sea en las afueras. ¿Qué pesa más para ti? Sondea el mercado antes de concertar ninguna visita.

6.- Quieres disfrutar del hogar que sueñas ¡Ahora!

Si has ido marcando “Sí” a prácticamente todos los indicadores anteriores y sientes que estás en el mejor momento de tu vida, ¿Para qué vas a esperar más? No planees hacer esta inversión cuando amplíes la familia o te toque la lotería, si hoy por hoy te lo puedes permitir. El futuro es eso ¡Futuro! Si sientes que el momento de comprar ha llegado, adelante, da el paso y disfruta ya de tu propio hogar. El día que sea tuyo no te pesará hacer reformas ni sumarle confort. Estarás incrementando su valor y eso siempre es bueno, sobretodo si vuelves a cambiar de opinión. Tampoco sería raro que esto pasara, ya sabes: “El hombre es el único animal que tropieza 2 veces con la misma piedra…”. Y tú ¿Vives de alquiler o en una casa propia? ¿Te costó mucho tomar la decisión?

Cerrar Menú